La historia de un sueño

Quien me conozca sabe bien que para estar quieto nunca he servido, al menos quieto de pensar. Cuando no he andado metido en una cosa, ando en otra. En su mayoría han sido pequeños emprendimientos que han forjado poco a poco lo que soy hoy, y que sobre todo, han ido alimentado las ganas de hacer cosas mayores. La lógica era simple: si montar cosas pequeñas resulta divertido, ¿cómo será montar algo grande? Desde hace unos meses, me encuentro enfrascado en la consecución de un sueño. Un sueño apasionante, un sueño compartido, un sueño prometedor. Hoy os pido licencia para poder contároslo.

Todo comenzó en una calurosa noche poco después de finalizar el verano de 2011. Rocío, mi esposa, había preparado una magnífica cena que compartíamos con mi grandísimo amigo y genial diseñador mairenero, Juan Galocha. Durante el festín, se me ocurrió proponerle hacer una web más dinámica donde pudiese escribir artículos sobre moda. Le conté las ventajas que podría tener, que ya se me ocurriría la forma de rentabilizarlo, y le pedí que me llamara en una semana si le apetecía seguir adelante.

En los días siguientes, fue germinado esa semilla en mi mente, y gracias a la innovación de lo posible adyacente, que comenta Steven Johnson en su libro “De dónde provienen las buenas ideas”, la idea fue evolucionando a algo más grande, más ambicioso. ¿Sería posible montar un servicio global de asesoría de moda al alcance de cualquier persona? Desde luego, representaba un desafío. Es cierto que existe la profesión de personal shopper, pero aparentaba ser inaccesible para la mayoría, y según pude comprobar no había nadie de nivel que ofreciera este servicio a través de Internet, y menos gratuitamente.

A los pocos días, mientras mi cabeza no paraba de bullir, comenzó la temporada de verdeo. Resulta que fui a echar una mano a mis padres, y coincidiendo con mi hermano Isidoro, también Ingeniero Informático, le comenté: <<Isi, tengo pensado algo grande. Y esta vez es grande de verdad>>. Con estas palabras comenzaron interminables charlas sobre los diferentes planteamientos, innovaciones y ventajas que podrían realizarse. Por supuesto, él entusiasmado apostó por unirse al proyecto.

Justo a la semana de la cena, como quedamos, me llamó Juan para confirmarme que quería seguir adelante con la idea. Le contesté que por supuesto, y que de hecho la idea estaba ya evolucionando. <<Juan>>, le dije, <<quiero que Ana Leticia entre en el equipo. Consígueme su teléfono>>. Juan es profesor de la Escuela Sevilla de Moda, en la cual hay un curso de personal shoppers del que es profesora Ana Leticia Fernández, personal shopper profesional y modelo internacional. Al día siguiente recibí el número de móvil de Ana. Media hora bastó para motivarla y que se uniera al grupo.

El plan marchaba bien, pero necesitaba todavía una persona fundamental. Y tenía clarísimo quién debía ser. Conocí a mi entrañable amigo, Fidel Ramos, en una singular asignatura del último año de carrera. En ella, tuvimos una experiencia formidable de trabajo en equipo, en el que ejercía yo el papel de líder y él de gurú. Necesitaba que ese tándem se repitiese. Ni corto ni perezoso, a la 1 de la mañana de un jueves de octubre, le conté por chat la idea. Sin prácticamente dudarlo, aceptó. La última pieza del puzzle la propuso Ana algún tiempo después. Se trataba de Mamen Calvete, una estilista y experta en comunicación, con la que estaba fascinada por sus actitudes y aptitudes, opinión que luego compartimos todos al tratarla.

La tarea ha sido ingente y apasionante. Una motivación increible se apoderó del grupo creando vínculos verdaderamente profundos entre todos. Los meses, que pueden no parecer muchos, se nos convirtieron prácticamente en años, de la enorme cantidad de situaciones que vivimos y la intensidad de las mismas. Hicimos acuerdos con primerísimas marcas, un convenio con la Escuela Sevilla de Moda, y muchos otros logros más. Y al final, como en los cuentos bonitos, el sueño se convirtió en realidad. El pasado 25 de abril, coincidiendo con la fecha de mi cumpleaños, anunciamos a la luz pública nuestra obra. Y la obra se llama Vestidia (www.vestidia.com).

Vestidia es hoy un servicio de asesoría online de moda absolutamente innovador en todo el mundo. En Vestidia, te asignamos tu propio personal shopper real que, según tus características y preferencias, te enviará sugerencias de conjuntos de prendas. Vestidia no es una tienda, sólo un servicio de asesoría de prendas de muchas tiendas y marcas de fama internacional. Pero además, como reza su eslogan “Personal shoppers para todos”, Vestidia es un servicio completamente gratuito. Quizás tanto pensar en la crisis me hizo despertar. Gracias por vuestra atención. Espero que lo disfrutéis, y lo difundáis… Ahora vamos a por el mundo.

Dedicado a mis queridos amigos de Vestidia

Publicado en edición impresa El Periódico de Mairena, mayo 2012

About franguillen

Francisco González Guillén es Ingeniero Superior en Informática. CEO & Founder de Vestidia.com. + 6 años de experiencia en sector TIC público y privado.

17. Mayo 2012 by franguillen
Categories: Opinión, Vestidia | 4 comments

Comments (4)

  1. Por la parte que me toca ha sido un placer poder crear algo como Vestidia contigo. ¡Hasta la cima!

  2. Yo creo que Vestidia tiene éxito asegurado, sólo necesitais el empujoncito de la publicidad, pero lo que es la web, está perfecta como está, aunque vosotros siempre tenéis ideas en la cabeza y formas para mejorarla todavía más. Pero eso es bueno, siempre hay que ser más y más ambiciosos a la hora de mejorar.
    Todavía recuerdo cuando llegásteis a casa de ese día de verdeo, diciéndo que íbais a hacer una web de moda jaja, fué muy… diferente y apasionante seguir la creación de Vestidia desde sus inicios.
    Mucho ánimo y suerte!

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